La sinceridad va recta, simple, sin dobleces, sencilla, sin ninguna segunda intención; busca "lo que es" y sólo "lo que es" no a sí mismo en "lo que es".

miércoles, 24 de octubre de 2012

#1

3 semanas para los 21. Una cifra agradable si se mira desde el punto de vista del presente. Una mala cifra si se mira de cara al pasado y futuro.

Cuando miras atrás te das cuenta de todos esos errores, de todas esas cosas que no hiciste, y venderías tu alma para saltar un lustro, estamparle un buen soplamocos a aquel niño tímido de 15 años y cambiar muchas cosas. Dirías frases como: "eres el mejor abuelo del mundo" o "siempre te voy a querer", ese tipo de frases melosas pero joviales que raras veces se dicen por pensar que la otra persona las sobreentiende o por interpretar que no vienen a cuento. Y ahora que las dices, ya no están presentes aquellos que deberían escucharlas.

Para bien o para mal, ya no se puede hacer nada, pero siempre queda el consuelo de que se aprende de los errores. "Maktub" como diría Paulo Coelho, estaba escrito. Y sí, lo cierto es que a pesar de no creer totalmente en el destino hay algunas cosas que parecen venir sobrevenidas. Da la sensación de que cuando naces ya te vigila un dedo acusador que señala desde lo alto diciéndote: "tú vas a sufrir esto, porque a ti te vendrá bien que aprendas esta lección en concreto."

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